Alejandro Amenábar es sin la menor duda uno de los directores, guionistas y compositores más influyentes del cine contemporáneo. Su carrera y prestigio se hallan consolidados como un puente único entre el cine autoral europeo y español, y las grandes producciones de ambición internacional. Nacido en Santiago de Chile en 1972, pero criado en Madrid, posee la doble nacionalidad. Ha logrado imborrables hitos históricos para la cinematografía, incluyendo un Premio Óscar, un Globo de Oro y 11 Premios Goya.

Su idilio con la gran pantalla comenzó formalmente a los 15 años. Aunque desarrolló una temprana e intensa imaginación, devorando novelas juveniles y escribiendo relatos, fue en la adolescencia cuando descubrió su verdadera vocación. A pesar de las reticencias iniciales de sus padres, decidió matricularse en la rama de Imagen y Sonido de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Aunque terminó abandonando la carrera al considerarla excesivamente teórica, las aulas universitarias sirvieron de catalizador definitivo. Fue allí donde conoció a sus aliados más importantes y donde rodó sus primeros y laureados cortometrajes en formato doméstico, como Himenóptero (España, 1992) y Luna (España, 1995).

Tesis

Con apenas 23 años, Amenábar sorprendió a la industria del cine patrio con su ópera prima, Tesis (España, 1996). Este oscuro e hipnótico thriller sobre el mercado de las Snuff Movies universitarias, demostró una madurez técnica insólita, arrasando en los Premios Goya con siete galardones, incluyendo Mejor Película y Mejor Director Novel. Desde ese primer largometraje quedó sellado su círculo de colaboradores más íntimos: su compañero de facultad, el canario Mateo Gil, con quien coescribiría los guiones de sus mayores éxitos y que también tendría una prolífica carrera como realizador; el actor santanderino Eduardo Noriega, quien se convertiría en su gran fetiche interpretativo inicial; y Fele Martínez, un gran descubrimiento que se alzó con el Goya al Actor Revelación.

Abre los ojos

Apenas un año después, consolidó su genialidad con Abre los ojos (España, 1997), una obra maestra de ciencia ficción existencial y romance psicológico protagonizada de nuevo por Noriega junto a Penélope Cruz. El filme fascinó al mismísimo Tom Cruise, quien no solo compró los derechos para producir y protagonizar el remake estadounidense Vanilla Sky (ídem, 2001), dirigido y adaptado por Cameron Crowe, con la propia Penélope Cruz de coprotagonista. Cruise impulsó el salto internacional de Amenábar en su siguiente proyecto: Los otros (EE. UU.-España, 2001). Rodada en inglés y protagonizada por Nicole Kidman, esta joya del terror gótico clásico rompió taquillas en todo el mundo y se convirtió en un hito histórico al ganar ocho Premios Goya, siendo la primera película de la historia del certamen rodada íntegramente en un idioma extranjero en coronarse como Mejor Película.

En la cumbre de su éxito, el director dio un giro radical hacia el realismo y el drama humanista más íntimo y desgarrador con Mar adentro (España, 2004). La conmovedora historia sobre la vida y lucha de Ramón Sampedro, encarnado por un soberbio Javier Bardem, por una muerte digna, llevó a Amenábar al reconocimiento global absoluto, conquistando catorce Premios Goya, el Globo de Oro y el prestigioso Premio Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa.

Tras tocar el cielo en Hollywood, el cineasta español expandió sus horizontes hacia el cine histórico de gran presupuesto con Ágora (España, 2009). Esta ambiciosa superproducción de corte filosófico, rodada en Malta con un reparto estelar encabezado por Rachel Weisz y Oscar Isaac, exploró el auge del fanatismo religioso y la caída del mundo clásico a través de la astrónoma Hipatia de Alejandría, logrando otros siete Premios Goya. Unos años más tarde, regresó a las raíces del suspense psicológico puro con Regresión (España-Canadá, 2015), un relato de intriga criminal ambientado en la América profunda que contó con las interpretaciones de Ethan Hawke y Emma Watson.

Mientras dure la guerra

Fiel a su constante reinvención, el realizador regresó a España para rodar la extraordinaria Mientras dure la guerra (España, 2019), un aclamado drama histórico centrado en la figura del escritor Miguel de Unamuno durante los convulsos inicios de la Guerra Civil española, que se saldó con cinco premios de la Academia de Cine. Poco después, dio el salto al formato seriado con La Fortuna (España, 2021), una miniserie de televisión de aventuras e intriga internacional adaptada del cómic de Paco Roca para Movistar+ y AMC, protagonizada por Álvaro Mel y Stanley Tucci.

Consagrado como un creador total —destacando la particularidad de que él mismo compone la banda sonora de casi todas sus obras—, Amenábar firma su regreso a las salas de cine con El cautivo (España, 2025), un ambicioso largometraje de aventuras históricas que recrea la juventud y el cautiverio en Argel de un joven Miguel de Cervantes antes de escribir su obra cumbre, confirmando que su pasión por narrar grandes historias sigue intacta.

* Por Manuel García de Mesa