Nacido en San Cristóbal de La Laguna, Tenerife, en 1981, el tinerfeño Álex García se ha consolidado como uno de los actores más sólidos, versátiles y magnéticos del panorama audiovisual español. Posee una carrera que abarca más de dos décadas. Su nombre es sinónimo de cierto compromiso interpretativo, transitando con total naturalidad entre el drama más crudo, la comedia comercial de éxito y las producciones de autor que conquistan a la crítica especializada.

Sus primeros pasos en el mundo de la comunicación los dio en su Tenerife natal. Fue reportero de televisión, para el programa Canal 7 del Atlántico. Sin embargo, su verdadera vocación latía sobre las tablas del escenario. Con solo 17 años y provisto de muchísima ilusión y los ahorros de su trabajo en la televisión de las islas, Álex García se trasladó a Madrid. Su meta estaba muy clara. Quería formarse como actor en la prestigiosa Escuela de Cristina Rota. Sería una decisión que cambiaría su vida, y marcaría el inicio de una trayectoria imparable.

Su rostro se convirtió rápidamente en un referente imprescindible de la televisión española de finales de los 2000. El joven lagunero logra dejar su huella en producciones como Amar en tiempos revueltos (España, 2005-2012), serie de época que transita entre la Guerra civil y el franquismo y Sin tetas no hay paraíso (España, 2008-2009), remake de una serie colombiana de mucho éxito. García alcanzó el estrellato y el cariño del gran público protagonizando el exitoso drama de época, la serie de tres temporadas Tierra de lobos (España, 2010-2014).

Su salto definitivo a la gran pantalla demostró que Álex García era mucho más que un galán de televisión. Su consagración absoluta llegó de la mano de la directora Paula Ortiz en La novia (España, 2015), una poética y desgarradora adaptación de Bodas de sangre del poeta y dramaturgo Federico García Lorca. Su visceral interpretación de Leonardo le valió la nominación al Premio Goya como Mejor Actor Revelación.

A partir de ese hito, su filmografía ha sido un reflejo de su enorme versatilidad. Ha liderado algunas de las comedias más taquilleras del cine español reciente, como Kiki, el amor se hace (España, 2016), dirigida por Paco León; Si yo fuera rico (España, 2019) dirigida por Álvaro Fernández Armero y Hasta que la boda nos separe (España, 2020), de Dani de la Orden. Ha compaginado la alta comedia con con thrillers de alta tensión como Fatum (España, 2023) de Juan Galiñanes, coprotagonizada por Luis Tosar. Su espíritu inquieto en la industria también lo llevó a explorar la producción cinematográfica, logrando un Premio Goya en 2022 por el aclamado cortometraje Tótem loba.

En los últimos años, Álex García se ha convertido en uno de los actores más codiciados por las principales plataformas de streaming. Su papel como el impulsivo antidisturbios Alex Parra en la aclamada serie de Rodrigo Sorogoyen, Antidisturbios (España, 2020), recibió el aplauso unánime de la crítica y múltiples nominaciones en los Premios Feroz y Forqué, marcando un antes y un después en su madurez actoral.

Destaca su labor en series como El inmortal (España, 2022-2026), ambientada en el Madrid de los años 90, Sagrada familia (España, 2022-2023) o la serie El cuco de cristal (España, 2025), estas dos últimas para Netflix. También lo hace en la reciente serie que juega al misterio de Agatha Christie y a la comedia negra Si es martes, es asesinato (España, 2026). Todos estos trabajos confirman que Álex García se encuentra en el momento más maduro y fructífero de su carrera. Es un actor que evoluciona reinventándose constantemente y dejando una huella imborrable en cada personaje que interpreta.

* Por Manuel García de Mesa